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sábado, 3 de octubre de 2015

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collage by: mesineto



Ahí afuera
Por Gustavo Fernández.

“La casualidad no existe, la ilusión de la casualidad, sí.”
V for Vendetta – Alan Moore.

“A la realidad le gustan las simetrías”
Jorge Luis Borges.


Lo que Cielito no sabe

  Hippies, dreadloks, mucho calor. Mucho calor. Muchísimo calor. Salgo al patio y Cielito me sigue, quiere preguntarme algunas cosas. Quiere preguntarme dónde estuve, qué hice, por qué no llamé y por qué – por Dios, por qué?- me fui y la dejé sola mientras todo se caía a pedazos. No llora ni una gota y cuando termina el cuestionario, me cuenta de su nuevo novio y su nueva vida en pareja con alguien que no se va y la deja sola y triste y con el cadáver de su hermana todavía tibio en el cofre. Que no agarra la mochila en el medio de la noche y se toma un tren a vaya a saber uno dónde y hace andá a saber uno qué y se caga en todo y se ríe de todos y no quiere a nadie.
Tu vida es una burla
No confiás en nadie
Sos un nada
Tenés miedo
Míráme cuando te hablo
No vas a decir nada?
Ahora tengo pájaros
Y vos... qué tenés?
 
  El tren fue hasta Constitución, el noventa y ocho me dejó en Plaza Miserere y después de ahí... las cosas comenzaron a tomar color.
  Juan Ramón Jiménez (sí, como el de Platero) estaciona el Falcon verde en la esquina y me hace señas para que entre en Ugie´s. Cerveza Brahma y pizza crocante fría. J. R. Está nervioso, mide las palabras que dice, no se deja ver, no se muestra. Tiene miedo al grabador aunque lo atrae. De a poco toma vuelo.
“... y que se vaya todo a la mierda, qué sé yo... yo no estoy acá para salvar a las ballenas, no?, yo no estoy para eso... lo mío es vivir, es hacer lo que me salga del culo cuando me salga del culo y ya... además, lo mío es la ciencia. Yo creo en la ciencia y nada más, Nada más. Y punto. Lo demás no es lo mío. Ni lo tuyo. Ni lo tuyo, lo noto en tu cara... y noto que sos un tipo de confiar, aunque últimamente me vengo equivocando cada dos por tres... son lo años, es la vida, es que ya estoy bastante entrado en la bajada de la ola... de mí ola. Después de los veinticinco es todo en bajada; está científicamente comprobado. Dejás de crecer, el organismo, cualquier organismo, y empezás a decrecer... porque mirás esa planta y también, viejo, también... se entiende lo que le digo o no se entiende un carajo...”
  Se pone nervioso, se crespa, muestra las uñas y los dientes. El gato enjaulado salta y, en el aire, expone claramente las reglas del cosmos. Ciencia, se entiende?, y estas son mis uñas y estos son los dientes que me quedan. Demasiada vida. La ola bajando.
“... y  los pájaros, los pájaros, todos los boludos diciendo que líiiiiiiiiiiiiiindos los pajariiiiitos, qué liiiiindos... puaj, puaj, puaj... está científicamente comprobado, científicamente comprobado, que los pájaros son los animales más estúpidos y peor diseñados de todos... y que no sirven para nada... bicho feo bicho feo... andá a cagar bicho feo... los conejos, en cambio...”
Los conejos, en cambio, son animales muy superiores porque
están
mejor
diseñados.
Está
científicamente
comprobado.
  Promediando los años ochenta un joven actor de culto es ingresado al Hospital Borda luego de pasar una semana en una comisaría de Villa Urquiza. Rasguños, cortes, gritos, vecinos alterados, caos en el edificio.
...yo sabía que estaba medio loco...
...la música estaba a todo lo que da, y los gritos...
...yo no escuché nada...
...gritaba como un loco...
...yo ni me acuerdo de la cara...
...ahora ahí vive mi novia...
...estaba todo destrozado y el gritaba y gritaba y ya estaba ronco y no se le entendía nada...
Qué gritaba?
Clásico: andate.
             Andateandateandate
             andateandateandate.
            Por favor,
            Andáaaaaaate...
  La pileta del baño es revoleada como un disco, rompe el vidrio y cae los diez pisos para chocar contra el patio de Mercedes Acosta, orgullosa propietaria del departamento número tres de la planta baja. Las cosas se agitan, se ponen tensas. El del décimo grita algo inentendible y todas las puertas de los departamentos se abren. Ruido de televisores encendidos. Ojitos de hámster. Miedo y alegría. Curiosidad mórbida y sin fin de la mayoría silenciosa.
...está loco...
...las drogas, las drogas...
...las malas compañías...
...la noche...
...yo no escuché nada...
 
 
  En el neuropsiquiátrico no hay ficha de ingreso, sólo su nombre escrito en el libro de entradas del tres de marzo de 1987. No hay diagnóstico ni descripción de cuadro. No hay recomendaciones ni tratamiento indicado. No hay fecha de salida.
“... a mí no me poseyó algo, un ente, a mí me poseyó todo, EL TODO... todotodotodo, se entiende...? La fuerza, la historia, el futuro. Todo. Y vi el principio y vi la caída de Babilonia y vi el futuro y vi el fin del mundo y todo, todo lo demás y todo el tiempo todo junto... La fuerza. Si te esforzás un poquito, te vas a dar cuenta que es algo que se repite en la cultura; el Aleph, la cueva de cristal, la fortaleza de la soledad... no hay más que darle una mirada rápida a la cultura de los diferentes pueblos del mundo y te vas a encontrar con algo similar... digamos que toda cultura tiene su Aleph... y esto está respaldado por muchas investigaciones serias, realizadas, por las dudas, hay que aclarar, por científicos renombrados...[científicamente comprobado, científicamente comprobado]. Y yo fui poseído por eso. Por EL TODO, por algo inmenso, por una idea, por un concepto superador de la vieja dicotomía del bien y el mal, de Dios, diablo, tiempo, espacio... y en ese momento no estaba preparado, estaba en la estupidez, en la frivolidad... imaginate: La Fuerza, todo volaba, todo estaba en trance, el departamento era un desparramo de cosas y yo también lo veía... yo estaba en un sillón, sentado con los ojos en blanco y la boca abierta y babeaba y parecía tranquilo y de golpe...”
   Y de golpe la comisaría de Villa Urquiza y de golpe... tres de marzo de 1987. La historia se congela en el tres de marzo de 1987. Respira profundamente, toma la garrocha y corre, corre, corre. De un salto limpio (aplausos, el estadio se cae, todos lo felicitan), un salto perfecto si no fuera por este silencio que hace que la vara tiemble levemente, llegamos al otro lado de la calle. Ya es 1996 y...
“...me fui a Córdoba y conocí gente que estaba en contacto con La Cultura, que hacían expediciones y se encontraban con ellos... gente buena, con buenas intenciones... yo juré, cuando me volví, que no se lo iba a contar a nadie... y a hora esto... no sé si debería... mejor...”
  Mejor lo pienso mejor y nos vemos la semana que viene, tengo que pensarlo mejor. No quiero... y dejó la frase ahí, en esos puntos suspensivos. Se levantó y se fue.
  Tengo por principio creer en todo lo que me cuentan. Nunca dudo de los relatos de la gente que me toca entrevistar. Nunca.
  De la semana que viene ya pasaron seis meses. Después de dos semanas me olvidé del asunto, dejé de lado la historia de La Cultura. El diario necesitaba más ovnis en Florencio Varela y posesos por el diablo en Gonzales Catán. Y los tenía y yo creí en todas y cada una de esas historias y entrevistaba a familiares y vecinos y veía toneladas de fotos mal tomadas con un puntito negro perdido en el horizonte. Ovnis, posesos, apariciones, el Golem de la Paternal, curas sanadores, niños que desprenden aroma a rosas recién cortadas, azufre, animales extraños, hasta un lobizón tucumano y un pomberito con cuernos. Olvidé por completo a J. R. y la historia de La Cultura.
  El núcleo duro de los científicos – aunque no estén muy dispuestos a decirlo en público- cree que:
  los viajes en el tiempo son posibles, está científicamente comprobado que es posible transportar algo en el tiempo, lo que faltan son recursos. La hipótesis reza que generaciones futuras, con herramientas menos rudimentarias de las que la ciencia posee en este momento, podrían crear sin ningún tipo de inconveniente un aparato invierta el polo de los átomos del objeto y los transporte a un momento X de la línea temporal.
  Y La Cultura son seres del futuro que viajan para intentar salvar al planeta de la destrucción.
  Ajá! Y si el planeta se destruye, de dónde viene La Cultura? Fácil, viejo, muy fácil. De otra línea temporal. A... já...
  Los adeptos a La Cultura son casi una logia. Se comporta como una logia. Son masones en su comportamiento. Son un círculo muy selecto y quieren que las cosas continúen así. Por eso no ves carteles en la calle sobre La Cultura. Por eso no ves notas en los diarios.
  Por eso.
  La noticia.
  El teléfono suena. Atiendo. J. R. muerto el día después de nuestra entrevista. Tic-tac. Tic-tac. No hubo autopsia y el cuerpo desapareció misteriosamente. Tic-tac. Tic-tac. El deber me llama. Tic-tac. Tic-tac. El diario paga el pasaje. Riiiiiiiiiiiing.

  Dentro de unas horas salgo desde Retiro hacia Córdoba.
  Son las nueve de la noche del dos de marzo de 2010.
  Moore.
  Salgo en unas horas.
  Borges.
  Exactamente a las 00:00 hs. del tres de marzo del 2010.
  Y Cielito no sabe absolutamente nada de todo esto.













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